sábado, 16 de febrero de 2013

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS


Frente a tantas noticias de corrupción y falsedad ,una honesta declaración de principios que me gustó mucho cuando la leí , hace ahora aproximadamente un año. He de decir que la suscribiría en su totalidad. Aquí os la dejo

LO QUE QUIERO AHORA

Ángeles Caso . La Vanguardia – Magazine 19-01-2012


Tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdaderaDetesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derrocheY a los malditos indiferentes que nunca se meten en líosSeñalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura del  amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

viernes, 15 de febrero de 2013

LA VIDA DE LOS OTROS...



Con los alumnos de 3ème estamos elaborando una edición de El País de los estudiantes.
Os dejo aquí este interesante artículo de opinión sobre la convulsa situación que estamos viviendo en nuestra  supuesta democracia...


EN MODO AVIÓN  
por Francesc-Marc Álvaro
La Vanguardia 15-02-2013

OPINIÓN

Desde hace algún tiempo –me aseguran fuentes generalmente bien informadas– siempre que hay una reunión ellos ponen los teléfonos móviles en modo avión, para prevenir.
Este ellos hace referencia a políticos y dirigentes del mundo económico y social de Catalunya, convencidos de que es posible o muy probable que alguien esté escuchando y grabando lo que dicen. No sé si el modo avión es una buena solución contra los espías, otros advierten que lo único que funciona de verdad es extraer la batería del aparato. Sea como fuere, es un hecho comprobado por este cronista que, a fecha de hoy, la gente que tiene algún cargo o alguna responsabilidad en el país habla menos por teléfono y, sobre todo, procura que las conversaciones importantes sean siempre cara a cara. Claro está que, después de según qué noticias muy recientes –que recuerdan las aventuras de Mortadelo y Filemón–, no se descarta que el personal acabe comunicándose mediante señales de humo y palomas mensajeras.
Todo esto da risa y también indigna. Porque una cosa es la lucha imprescindible y ejemplarizante contra la corrupción, los corruptos y los corruptores y otra es volver a la España de la Santa Inquisición, donde todo el mundo era culpable de entrada. Me he manifestado repetidamente a favor de mejorar los controles democráticos y endurecer las penas contra los que consideran las instituciones su negocio, por eso puedo decir claramente que el actual clima de sospecha general, de histeria y de espionajes a raudales no es la respuesta madura y seria que exige una sociedad que, en teoría, vive bajo un Estado de derecho.

¿Se acuerden de La vida de los otros? En aquella película se retrataba muy bien el ambiente putrefacto de espionaje institucional y rutinario que construyeron los gobiernos de la Alemania comunista, como el resto de los países del bloque soviético. Los ciudadanos de aquella tiranía fundamentada en la fábula del hombre nuevo sufrían la violación sistemática de su intimidad a cargo de miles de funcionarios del Estado, que no tenían otra tarea que ir acumulando información –a menudo trivial– para castigar a quien se salía del dictado oficial. Todo el mundo sabía que su existencia acababa reducida a un dossier que podía dar lugar a todo tipo de represalias.

No me gusta vivir en un país donde da miedo hablar por teléfono. No me gusta vivir en un lugar donde no sé quién se dedica a acumular conversaciones privadas para traficar, quizás, con este material cuando el mercado de la basura se anima. No me gusta vivir en una democracia que va camino de ser una parodia siniestra. ¿Qué separa un sistema de libertades y garantías de otro tipo de regímenes? Pequeños detalles como hablar por teléfono sin pensar cada palabra o ir al restaurante sin tener que conversar con mímica.

miércoles, 13 de febrero de 2013

FIGURAS RETÓRICAS para alumnos de 3ème



EL LENGUAJE LITERARIO-FIGURAS RETÓRICAS


Algunos de vosotros me pedisteis apuntes complementarios y páginas donde pudierais hacer ejercicios sobre figuras retóricas y lenguaje literario.
Aquí os dejo algunos enlaces que me parece que os pueden ser de utilidad


1- http://www.iesjovellanos.com/departamentos/leng/nuevos_contenidos/FIGURAS/FIGURAS.htm

2- http://www.apoloybaco.com/Lapoesiafigurasretoricas.htm

3- http://www.retoricas.com/2009/06/principales-figuras-retoricas.html

4- http://www.profesorenlinea.cl/castellano/figuras_literarias.htm

5-http://www.indicedepaginas.com/tests_figuras.html

6-http://poesiasecundaria.blogspot.com.es/p/el-siglo-de-oro.html

7-http://www.retoricas.com/2009/10/figuras-retoricas-en-garcilaso-de-la.html

8-http://www.juntadeandalucia.es/averroes/iescasasviejas/cviejas1/lengua/recures.htm

9-http://bitnube.blogspot.com.es/2012/09/figuras-retoricas-en-canciones.html

10-http://tercerodelaeso.wordpress.com/figuras-lit/



La lítote no es poca cosa
No está nada mal reconocer las figuras retóricas que usamos en el habla de todos los días. La lítote, por ejemplo, un tropo que funciona por atenuación y cuya mecánica consiste en negar lo contrario de lo que se quiere decir. ¿Negar lo contrario? Ajá, y a los mexicanos se nos da muy bien, reacios como somos en tantas ocasiones a unir dos puntos, retóricamente hablando, con una línea recta. Estas líneas arrancaron con una lítote de uso común: “no está nada mal”. Quise decir que está muy bien, pero di un rodeo y negué lo contrario de “bien”, o sea “no mal”. Con ustedes, la lítote.
Si no quieres decir que ese señor parece un hipopótamo, sueltas: “flaco no es”. La lítote bordea casi siempre los terrenos del sarcasmo y la ironía, aunque ya ni nos damos cuenta. Yo no recuerdo en qué página de Alfonso Reyes conocí por primera vez el significado de lítote, que además ejemplificaba grandiosamente. La lítote, pues, quiere decir más diciendo menos, como para bajarle la temperatura a la expresión. Es una figura de cantidad como la hipérbole pero opuesta a ella: la hipérbole infla y la lítote desinfla.

Por Julio Trujillo


http://www.letraslibres.com/blogs/serial/puntos-y-figuras-la-litote

Recordando a Martin Luther King


domingo, 3 de febrero de 2013

INSTRUCCIONES PARA ENSEÑAR A UN NIÑO A LEER


Instrucciones para enseñar a un niño a leer





Conviene empezar cuanto antes, a ser posible en la habitación misma de la clínica de la maternidad, ya que es aconsejable que el futuro lector esté desde que nace rodeado de palabras. No importa que, en esos primeros momentos, no las pueda entender, con tal de que formen parte de ese mundo de onomatopeyas, exclamaciones y susurros que le une a su madre y que tiene que ver con la dicha. Poco a poco irá descubriendo que las palabras, como el canto de los pájaros o las llamadas del celo de los animales, no son sólo manifestación de existencia sino que nos permiten relacionarnos con lo ausente. Así muy pronto, si su madre no está a su lado echará mano de ellas para recuperarla en su pensamiento, o si vive en un pueblo rodeado de montañas les pedirá que le digan cómo es el mundo que le aguarda más allá de esas montañas y del que no sabe nada.

Por eso los adultos deben contarle cuentos y, sobre todo, leérselos. Es importante que el fututo lector aprenda a relacionar desde el principio el mundo de la oralidad y el de la escritura. Que descubra que la escritura es la memoria de las palabras, y que los libros son algo así como esas despensas donde se guarda todo cuanto de gustoso e indefinible hay a nuestro alrededor, ese lugar donde uno puede acudir por las noches, mientras todos duermen, a tomar lo que necesita. A estas alturas habrá hecho un descubrimiento esencial, que existen palabras del día y palabras de la noche. Las palabras del día tienen que ver con lo que somos, con nuestra razón, nuestras obligaciones y nuestra respetabilidad; las de la noche con la intimidad, con el mundo de nuestros deseos y nuestros sueños. Y ése es un mundo que necesariamente se relaciona con el secreto. Por eso, el adulto no debe hablar demasiado al niño de los libros, ni abrumarle con consejos acerca de lo importante que es leer, porque entonces éste desconfiará. La madre que guarda en la despensa los dulces que acaba de preparar, no lo proclama a los cuatro vientos, y así los vuelve más codiciables. Las palabras de la literatura tienen que ver con ese silencio, con lo que se guarda y tal vez hay que robar, nunca con lo que nos ofrecen a gritos, y mucho menos a la luz del día, donde todos pueden vernos. El futuro lector, en suma, debe ver libros a su alrededor, saber que están ahí y que puede leerlos, pero nunca sentir que es eso lo que todos esperan que haga. Sería aconsejable, si me apuran, que los padres no los tuvieran demasiado a la vista, sino que los guardaran dentro de grandes armarios, que a ser posible mantendrían cerrados con llave. Aunque de vez en cuando se olvidarían esa llave, o de cerrar esos armarios, dándole al niño la opción de llevarse los libros cuando nadie les viera. Pero lo más importante es que el niño vea a sus padres leer, discretamente, sin ostentación, pero de una forma arrebatada y absurda. Esa es la mejor iniciación que pueden ofrecer a su niño al mundo de la lectura.

Gustavo Martín Garzo

Publicado en la revista literaria LA NOCHE DE LAS LETRAS
jueves, 22 de marzo de 2012





miércoles, 16 de enero de 2013


EDUCAR EN EL ASOMBRO

La Vanguardia 11/01/2013 - 00:00

Catherine l'Ecuyer, investigadora y divulgadora de temas relativos a la educación




Tengo 38 años. Soy abogada. Nací en Quebec (Canadá) y vivo en Barcelona, aquí me enamoré y me casé. Tenemos 4 hijos (de 3 a 7 años). Me dedico a la consultoría de empresas. Deberíamos volver a educar y dejar de inculcar.

La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo, decía Einstein. A lo que L'Ecuyer, en su ensayo Educar en el asombro (Plataforma), añade: "Matar la imaginación, el asombro y la creatividad de un niño para inculcarle cuanto antes y contra su naturaleza una actitud razonable es típico de una sociedad fría, cínica y calculadora. Hacemos a los niños a nuestra medida. El niño es un adulto pequeñito". Esta abogada empezó a investigar temas relacionados con la educación cuando nació su primer hijo, y su blog tiene más de siete mil visitas al mes.

Por qué no llueve hacia arriba?!", me preguntó mi hijo.
Qué tierno.
En realidad no buscaba una respuesta, es la manera que tienen los niños de admirarse ante una realidad que es pero que podría no haber sido. El asombro es el motor de la motivación del niño. Chesterton decía...

Un sabio.
...
"En cada niño todas las cosas del mundo son hechas de nuevo y el universo se pone de nuevo a prueba". Un niño ve por primera vez el cielo, y estrena el cielo. Crece maravillado por lo que le rodea. Si te fijas, de camino al cole las madres tiran de los niños, sólo las abuelas caminan junto a ellos.

Una observación de la que aprender.
Los niños se paran maravillados porque han visto algo que brilla en el suelo..., y las madres dicen: "¡Deja esa porquería!".
¿Qué hacemos?, ¿llegar tarde al cole?
Lo que sea menos chafar su asombro. El asombro es el deseo de conocimiento, es no dar el mundo por supuesto, por eso debemos educar en el asombro.
¿Y cómo se hace?
El asombro requiere libertad interior. Según Tomás de Aquino, hay dos fases en el conocimiento: la primera es el descubrimiento y la invención, y la segunda, la disciplina y el aprendizaje
. Hemos invertido el orden: en las escuelas se aprende de fuera hacia dentro, no de dentro hacia fuera.
El afuera es invasivo.
Sufrimos el síndrome de la sobreestimulación debido a unos cuantos experimentos con ratas: pusieron unas ratas en una jaula oscura y otras en un laberinto con ruedas y rampas. Las segundas resolvían mejor los problemas. Así llegaron a la conclusión de que a más estímulos, más inteligencia.

Entre la carencia de estímulos y el exceso debe haber el punto medio.
Hoy los estudios relacionan la sobreestimulación con problemas de aprendizaje.
Estamos en la era de las pantallas.
Estamos creando niños saturados. Inocentes series infantiles tienen una media de 7,5 cambios abruptos de imagen por minuto. Cuando esos niños se enfrentan al ritmo de la vida real, todo les impacienta y aburre. Existen estudios que relacionan horas de televisión en la infancia con problemas de atención y trastorno del aprendizaje.
Hay que recuperar el silencio.
Las pantallas estridentes turban el único aprendizaje sostenible del niño: descubrir el mundo por sí mismo y a su ritmo. Einstein decía que la formula del éxito era el trabajo, más el juego, más el silencio. Nunca habíamos tenido tanta información y nunca habíamos aprendido tan poco.

Es una preocupación mundial.
El premio Nobel Herbert Simon decía que la información consume atención de quien la recibe. En consecuencia, una gran cantidad de información crea un empobrecimiento de la atención.

La multitarea es hoy habitual en niños.
Y ya sabemos que dividir la atención la merma. El niño sobreestimulado se convierte en un adolescente que lo ha visto y lo ha tenido todo, tiene el deseo bloqueado.

El sistema educativo tampoco ayuda.
Todos nacemos originales y morimos copias, decía Carl Jung. En lugar de sacar lo mejor de cada uno, el sistema educativo inculca. Y se amolda al supuesto "nuevo ritmo infantil" a base de pantallas. Sin embargo, los altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Valley mandan a sus hijos a un colegio de élite que hace bandera de no utilizar tecnología en las aulas.
¿Un nuevo esnobismo californiano?
Su argumento es que el ordenador impide el pensamiento crítico, y que ya tendrán tiempo de aprender y de gestionar esa herramienta. Hay que evitar que vean la vida como una pantalla en la que suceden cosas, procurar que descubran el sentido a través de la vida real, y respetar su ritmo.
Es lento.
Sí, desde nuestro punto de vista son como caracoles, y sin embargo
ellos tienen la clave de la felicidad: vivir con intensidad y asombro cada momento presente. Eso es natural para los niños, no se lo robemos.
Será mi propósito para el 2013.
Si dejamos que vean y vivan cosas que no les corresponden, las etapas se aceleran.
La edad de la infancia es la edad del juego, de la imaginación; si no la pasan de pequeños, serán adultos inmaduros.
El consumo, sus mensajes los atrapan.
El consumismo es la forma más letal y directa de matar el asombro de un niño. Cuando saturamos sus sentidos con todo lo que quiere no le dejamos desear las cosas, y así el niño empieza a dar el mundo por supuesto.
... A pensar que todo le es debido.
Sí, que las cosas, o peor, que las personas tienen que comportarse como él quiere, y sus caprichos se convierten en órdenes, y aparecen las pataletas y los enfados a consecuencia de la frustración que le provoca que la realidad no se amolde a lo que desea.
Eso da mucha pena.
Educar en el asombro es educar al niño en el agradecimiento por la vida, por la belleza y el misterio que le rodea.


jueves, 6 de diciembre de 2012

LA SAL DE LA VIDA ES LA RELACIÓN CON EL OTRO, AHORA



En este primer trimestre hemos estado reflexionando con los alumnos de 3ème sobre los recuerdos de infancia que constituyen gran parte de nuestra identidad y también sobre aquellas personas que son y han sido para nosotros un referente ético,  moral o de conducta. Todo ello a raíz de la novela picaresca y las experiencias de Lázaro de Tormes.

En 5ème , tras leer y comentar El Relato de un Náufrago de G. G. Márquez ,  nos hemos cuestionado sobre qué es lo más importante en nuestra vida, reflexionando sobre el texto de Fernando Savater "La Buena Vida ", viendo y comentado las declaraciones de los mineros chilenos que fueron rescatados tras 70 días de lucha por sobrevivir y analizando algunas escenas de "Náufrago" de R. Zemeckis.

Hoy me ha sorprendido encontrar tantas y tan  sabias reflexiones contenidas en este entrevista a Philippe Pozzo . Un hombre al que algunos tal vez llamen "discapacitado"...

"La sal de la vida es la relación con el otro, ahora"



Philippe Pozzo
protagonista real de'Intocable', película n.º 1 en España, Francia, Alemania, Italia
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet06/12/2012 – La Contra. La Vanguardia
Tengo 61 años. Nací de dos distinguidas familias francesas. Tras 23 años de matrimonio y dos hijos, enviudé. Volví a casarme y tengo dos hijos más. Hice muchos estudios: máster en Historia, Economía, Ciencias Políticas y Finanzas.

¿Qué momentos definen su historia?
Conocer a Beatriz: luminosa, inteligente y pragmática. Estábamos en la universidad, teníamos 20 años.

¿Y qué pasó?
Me vuelvo muy ambicioso porque tengo la mirada de Beatriz que me anima. Nos casamos con 22 años, Beatriz pierde cinco niños en diez años. Al final sabemos que se debe a un extraño cáncer y adoptamos.

Otra decisión importante.
Incluso para un aristócrata cuya familia viene del siglo XI lo esencial no es la sangre, es el amor que da. La salud de Beatriz empeoró y acepté un trabajo en el campo como director de Champagne Pommery. El grupo fue comprado y tuve que despedir a la mitad de los empleados, algo que iba en contra de los principios heredados de mi abuelo.

Apodado el marqués rojo.
Dirigió Moët & Chandon con ideas revolucionaria: los propietarios debían compartir beneficios y decisiones con el personal. Mis privilegios exigen responsabilidad hacia las personas que dependen de mí. Fueron años muy duros, hacía deporte para evadirme.

Y se quedó tetrapléjico hace ya 20 años.
Sí, haciendo parapente. Sólo puedo mover la cabeza, el cuerpo no me funciona y tengo dolores fantasmas permanentes.

¿Y Beatriz?
Durante dos años se ocupó de mí y todos sus marcadores tumorales se estabilizaron para asombro de los médicos. Volvimos a París y contratamos a Abdel Sellou. Una noche Beatriz se acostó y ya no se levantó.

¿Seleccionó a un inmigrante argelino?
Como empresario he contratado a cientos de personas y jamás he mirado un currículum. Miro a la persona y olvido las etiquetas. Sellou era rápido, fuerte e inteligente.

Pero salía de la cárcel, ¿lo sabía?
Se veía, pero era franco, directo. No quería el trabajo, quería la firma conforme se había presentado. Hizo lo posible para no ser contratado. Le propuse hacer una prueba.

¿Y él le robó algunas cosillas?
Sí, cometió algunos errores, pero le corregí. Tras la muerte de Beatriz se implicó, me ayudó con mis hijos adolescentes y me devolvió las ganas de vivir. Tenía 23 años y se quedó diez años conmigo.

¿Un joven con recursos emocionales?
De una gran generosidad. En realidad buscaba una manera de expresar lo que llevaba dentro, y por primera vez se sintió útil y responsable. Cuando me veía decaer me llevaba de viaje, recorrimos mundo juntos.

¿Qué le llevó a Marruecos?
Era el país de adopción de Abdel y el clima me sentaba bien, decidimos pasar un otoño en Marrakech y allí encontramos a nuestras respectivas esposas. Nos vemos cada semana, sus hijos me llaman tío y los míos a él.

¿Qué le daba Abdel que no le dieran otros cuidadores?
Me daba movimiento, y tenía una gran alegría de vivir y un sentido del humor increíble. Cuando yo estaba depresivo y con grandes dolores podía pasarse semanas sentado en el borde de la cama esperando, disponible y con miles de propuestas.

¿Le enseñó a hacer locuras?
Sí, aparcó mi coche adaptado y desempolvó los deportivos: conducía a 200 por hora sin carnet, y cuando nos paraba la policía siempre me usaba de excusa. Una noche en que yo estaba sufriendo mucho me sacó de la cama y me llevó a las afueras de París.

...
A una avenida que lleva mi apellido. Paró, se subió al capó y despegó la placa de la calle: "Tome -me dijo-, un recuerdo". "Abdel, esto está prohibido", le reñí. "No pasa nada, si viene la poli yo me voy corriendo y usted se queda aquí". Todo el tiempo era así.

Abdel no tenía compasión.
... Y eso es lo que me gustó de él, eso quiere decir que no tiene miedo a nada, sobre todo no teme a la fragilidad, que es la enfermedad de nuestras sociedades.

¿Qué ha aprendido de la vida?
He tenido dos vidas por el precio de una. En la primera era ambicioso, yo era el centro del mundo; y era intocable por lo rápido, eficaz y versátil: un callejón sin salida.

¿Por qué?
Porque haces ruido y te mueves, pero no sabes quién eres. Cuando te pasas dos años mirando al techo, lo primero que te impresiona es el silencio.
Yo había olvidado el silencio; y en él, si escuchas, te encuentras a ti mismo: oyes la voz del niño que fuiste; encuentras tu conciencia y tu moral, tu ética.

El dolor es poco edificante.
Cierto, pero en cuanto tienes un momento de alivio te concentras en lo esencial. Durante toda mi vida de valido he resbalado por el presente, siempre viviendo con 24 horas de adelanto; ahora vivo el presente.

¿Cuál es su mensaje para los jóvenes?
No olvides que un día no habrá mañana, y lo que constituye la sal de la vida es la relación con el otro, ahora.

...
Aunque lo seáis menos que yo, también sois dependientes de los demás.
Sed amables, porque es la base de la buena vida, y sin hacer teatro, siendo vosotros mismos

sábado, 3 de noviembre de 2012

HABLAR Y ESCRIBIR


UNA SIMPLE PETICIÓN


Mi petición es simple, casi de perogrullo, y se formula de manera muy escueta:

por favor, enseñen a nuestros chicos a hablar y a escribir.

Maria Dueñas. La Vanguardia. Magazine 4-11-2012




Veinte años lidiando en las aulas me respaldan para poder justificar con criterio lo que pido. He sido profesora universitaria y, en paralelo, he realizado enseñanza de adultos y formación de profesores. He trabajado en el sistema español y en el norteamericano, he participado en proyectos educativos europeos y en programas de investigación e innovación docente. Soy además hija de maestra, mujer de catedrático y madre de estudiantes en dos niveles educativos distintos. Y cuando suplico que se esfuercen en potenciar las habilidades de expresión oral y escrita entre los alumnos, créanme que sé de lo que estoy hablando.





La capacidad de expresión es fundamental para ordenar el pensamiento, representar e interpretar la realidad, transmitir conocimientos, expresar vivencias, opiniones y emociones, estimular la reflexión crítica y justificar acciones, planteamientos y decisiones. Se trata de habilidades fundamentales para el desarrollo intelectual, contribuyen a desarrollar satisfactoriamente un buen número de funciones sociales, abren puertas al éxito profesional y ayudan a mantener, en definitiva, bien amueblada la cabeza.

Al igual que se hace en otros países que nos sacan tres pueblos en materia educativa, deberían ser desarrolladas de manera transversal por todos los estudiantes a lo largo de los cursos y las asignaturas, independientemente de sus intereses o sus trayectorias curriculares y sin ser consideradas erróneamente como patrimonio de los alumnos de letras o de los aspirantes a convertirse en comunicadores profesionales en alguna televisión.
 Padres, profesores, evaluadores externos… Todos somos conscientes de las graves carencias en materia de manejo lingüístico que muestran nuestros jóvenes, y no sólo en lo que respecta a faltas de ortografía o dificultades para realizar complejos análisis morfosintácticos: me refiero a la incapacidad de muchos de ellos para acometer tareas tan simples como ordenar armónicamente una secuencia de cuatro o cinco ideas o establecer relaciones lógicas de causa y efecto, de secuencia temporal, de contraste o de argumentación lógica. Para componer, en definitiva, un simple texto utilizando frases bien estructuradas y convenientemente engarzadas, mostrando una estructura coherente distribuida en párrafos cohesionados y haciendo uso de unas herramientas retóricas elementales.
Es fácil echar   la culpa de este panorama tan desolador a la perversa influencia de las nuevas tecnologías, a la mediocridad intelectual del ocio audiovisual, a la influencia del mal uso del lenguaje por parte de políticos y medios de comunicación, al apresuramiento y las limitaciones que estipulan las redes sociales o a la malévola Logse.

Pero ¿qué tal si dejamos de buscar culpables y proponemos soluciones? Quizá este sea el momento. Aunque, si empezamos por erradicar las lenguas clásicas del currículo, mal futuro llevamos, señor ministro…



jueves, 27 de septiembre de 2012

ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR LA CREATIVIDAD


5 preguntas a Ken Robinson






 
Nombrado caballero por la reina Isabel II en 2003, Sir Ken Robinson es especialista en creatividad, inovación y recursos humanos. Trabajó con empresas del ranking Fortune 500 y asesoró al gobierno inglés y al de Singapur sobre estrategias para el desarrollo de la creatividad. Es autor de los libros Out of Our Minds: Learning to Be Creative y The Element: How Finding Your Passion Changes Everything (lanzado en diciembre de 2009, se tradujo a 16 idiomas y figuró entre los más vendidos en las listas de The New York Times). Fue profesor en la Universidad de Warwick y actualmente es asesor senior del J. Paul Gety Trust en Los Angeles.

¿Cómo define el concepto “creatividad”?
Hay tres términos clave.
El primero es imaginación, la fuente de la creatividad.
La imaginación es la capacidad más extraordinaria de los seres humanos, la que nos permite traer a la mente todo aquello que no está disponible para ser captado por nuestros sentidos.
Con la imaginación podemos revivir el pasado, ponernos en el lugar de otra persona y sentir empatía con ella. O anticipar el futuro; no preverlo, pero sí anticipar distintas posibilidades.
Todo lo distintivamente humano proviene del poder de la imaginación. La creatividad consiste en poner la imaginación a trabajar. Hay una segunda manera más formal de definir la creatividad: el proceso de generar ideas originales que tienen valor. Se puede ser creativo en matemáticas, música, artes, en la gestión de una empresa, en la conducción de una familia. Todo es una posible fuente de pensamiento creativo.
Innovación es el tercer término clave. Es llevar las buenas ideas a la práctica. Muchas empresas están interesadas en la innovación, pero no pueden innovar de la noche a la mañana. Antes deben tener un proceso de creatividad y, para eso, deben incentivar y promover la imaginación.
Y en este punto fallan muchas organizaciones e individuos: dejan de nutrir la imaginación.
Muchas veces me preguntan cómo se la incentiva, y respondo que una manera es a través de nuevas experiencias.
Si usted nunca fue a una galería de arte, visite alguna; si nunca vio ballet, asista a una función; si no suele ir a eventos deportivos, vaya a alguno. Si siempre sigue el mismo recorrido de su casa al trabajo, pruebe uno distinto. Estimule su imaginación con un nuevo flujo de ideas. Algunas empresas tienen políticas específicas para fomentar la imaginación de los empleados, como el estudio de animaciones
Pixar, que creó un programa de capacitación llamado “Universidad Pixar”. Consiste en seminarios y conferencias sobre todo tipo de materias dictados en las oficinas de la compañía.
Los empleados pueden pasar hasta cuatro horas por semana en cualquier curso, como antropología o egiptología; no es necesario que el tema esté directamente relacionado con el trabajo que hacen cotidianamente.
Uno de los efectos de esta política es que se genera un flujo constante de nuevas ideas. Como la gente puede ir a cualquier curso, los empleados de distintos sectores suelen encontrarse en seminarios y conferencias, lo cual contribuye a crear una cultura cohesiva, un sentimiento en común.
¿Cómo se pasa de la imaginación a la creatividad y a la innovación?
La creatividad es un proceso aplicado. Se puede ser creativo en cualquier área(…)
Las empresas en las que los sectores funcionan de manera aislada, y las personas que sólo hablan de su especialidad, tienen menos probabilidades de encender la chispa de la creatividad que las compañías en las que se fomenta el intercambio de ideas entre gente en distintos sectores y con diferentes especialidades. En definitiva, para incentivar una cultura de la innovación hay que reconocer que el pensamiento creativo no surge del esfuerzo individual sino de la colaboración, del trabajo en equipo, de combinar las ideas de las personas.
Los equipos interdisciplinarios son importantes como fuente de nuevas ideas. Sin embargo, algunas empresas fomentan la creatividad dándoles tiempo libre a los empleados para que investiguen lo que quieran.
Es una política inteligente y que da buenos frutos. La disciplina es necesaria, pero también lo son el descanso y las etapas de maduración.
De hecho, es fundamental para que las ideas evolucionen y se desarrollen. Basta un simple ejemplo: cuando no podemos recordar un nombre por más que nos esforcemos, lo mejor que podemos hacer es no pensar en eso y, media hora más tarde, lo recordaremos espontáneamente.
El pensamiento intencionado tiene lugar en la parte frontal del cerebro; pero también hay conexiones inconscientes, y buena parte de las ideas creativas se forman ahí.
¿Cuál es el papel de la emoción en el desarrollo de la imaginación?
La emoción ha tenido mala prensa desde el siglo XVIII, durante la Ilustración, cuando los filósofos deliberadamente intentaron restarle importancia a su impacto. A partir de Descartes, los grandes escritores de ese siglo sostienen que, para adquirir conocimiento, debemos aplicar un riguroso proceso de razonamiento lógico respaldado por evidencias empíricas.
El filósofo Hume decía que había que erradicar los sentimientos del proceso lógico porque distorsionaban la verdad. Hemos vivido con esta idea desde entonces.
Crecimos pensando que hay sentimientos por un lado y, por el otro, racionalidad.
Y que podemos confiar en el intelecto, pero no en los sentimientos. De allí que la psiquiatría se ha dedicado a enderezar los efectos negativos de las emociones. Pero las emociones también tienen efectos positivos, y cada vez más se habla de los beneficios de la felicidad.
Usted afirma que la mayoría de la gente piensa que no es creativa ni inteligente. ¿A qué lo atribuye?
La gente tiene una visión muy limitada de la creatividad y de la inteligencia. Considera que la inteligencia es cierto tipo de pensamiento racional que medimos a través de pruebas de coeficiente intelectual. Por el contrario, yo sostengo que la inteligencia es muy diversa y que hay distintas maneras de pensar.
Algunos piensan de forma visual, otros a través de los sonidos o del movimiento, y otros de modo matemático.
Los pintores tienen ideas visuales; no se trata de que intenten compensar una posible falta de habilidad verbal, ni de convertir las oraciones en imágenes. Los músicos no escriben textos y luego los transforman en notas; piensan musicalmente. El cerebro humano es interactivo.
Se habla mucho de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, pero la verdadera acción ocurre en las conexiones entre ambos.
El cerebro no es un sistema mecánico; es un sistema orgánico.
Cada persona tiene una manera de pensar única. Los grandes equipos creativos reúnen individuos con distintas experiencias y habilidades, y convierten esas diferencias en una fortaleza.

Entrevista de Eduardo Braun

martes, 18 de septiembre de 2012

EDUCACIÓN EMOCIONAL


Educar es ayudar a autoconocerse , a  entender tu interior, a gestionar tus emociones, a formarte una cosmovisión y un proyecto de vida propio.

Luis López González, especialista en educación emocional

Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amigu
LA VANGUARDIA 15/09/2012

Treva

Luis López es coordinador del grupo de investigación Treva (Técnicas de Relajación Vivencial en el Aula), del Institut de Ciències de la Educació de la Universitat de Barcelona, y autor de los manuales Introducción al focusing (PPU) y Relajación en el aula (Wolters Kluwer), resumen de su filosofía pedagógica y técnicas educativas, aplicada en varios centros de la Escola Pia, cuyos profesores están aprendiéndolas. López empezó por la educación física, siguió por la musicoterapia y ha dado en la educación emocional. Si fuese ministro de Educación, invertiría en educar a la persona, no en saltar exámenes. López impulsa además el proyecto solidario Malaria 40 (www.malaria40.org).

Cuál es la gran carencia de nuestra escuela?

Que quiere ser efectiva..., ¡y debería ser afectiva!

¿Afectiva?

La neurociencia más avanzada establece que, más que animales racionales, ¡somos animales emocionales!

"Siento, luego existo", dice Damásio.

Sí. Corregido el "Pienso, luego existo" de Descartes, sabiendo ya que pensamos con el cuerpo y la emoción, ¿por qué la escuela sigue eludiendo esta evidencia científica?

¿Hasta qué punto la elude?

¿Está ayudando al alumno a autoconocerse, a entender su interior, a gestionar sus emociones, a formarse una cosmovisión y un proyecto de vida propio? No, no, no y no.

Enseña a leer, dividir y la capital de Francia: ¿acaso eso no está bien?

La mente sabe, pero el cuerpo conoce: ¡enseñemos al alumno a leer los mensajes de su ser íntimo, a interpretar sus emociones, a escuchar su cuerpo!

¿Puede enseñarse eso?

¡Sí! Se aprende y se adiestra: ¡eso es educar! ¿O el objetivo de la educación es capacitar para ser muy eficaz en lo económico? Mire, el objetivo de la educación debería ser uno y principal: la felicidad del ser humano.

¿Y qué entiende por felicidad?

La autorrealización, ¡no la contabilidad!

¿Algún ejemplo?

Una alumna mía gozaba con la fotografía y soñaba con dedicarse a eso. Yo la animaba, pero su padre la convenció para que estudiara Derecho y ganara dinero. Qué lástima...

¿Acaso renuncia usted a ganar dinero?

Ya he aprendido que acumular dinero me gratifica menos que hacer lo que me llena y que compartir, cooperar, ayudar...

¿Manda lo económico en la escuela?

Aún rinde culto a Santa Competencia y Santa Excelencia: aún educamos para el codazo y la exclusión.
¡Eduquemos para la bondad, la belleza y la verdad! Para la humanidad.

Suena muy bien, sí.

En vez de personas competitivas y excelentes, saldrían personas excelsas: amantes de lo verdadero, bello y bueno.

¿Cómo se educa así?

Educamos a los jóvenes para ser brillantes en la logosfera, la tecnosfera, la iconosfera... ¡Y los hacemos analfabetos en la sensosfera!

¿Qué es la sensosfera?

El universo de las sensaciones, los sentimientos, las emociones, la empatía... Los pilotos contra las Torres Gemelas eran brillantes en todo... y analfabetos en sensosfera.

¿Y cómo alfabetizar en sensosfera?

Por ejemplo, con nueve herramientas que he aislado tras cotejar técnicas de todas las tradiciones culturales y espirituales.

Enúncielas, por favor.

Atención. Respiración. Visualización. Habla. Conciencia postural. Sentidos. Energía corporal. Capacidad de soltar. Y enfoque emocional (focusing).

Ilústrelas con algún ejemplo práctico.

Primero educo al alumno en la llamada pausa revolucionaria.

¿En qué consiste?

En guardar silencio y cerrar los ojos... un rato. Luego pregunto: "¿Cómo te sientes hoy, ahora? Presta atención a tu cuerpo, haz un barrido y detecta las sensaciones menos agradables, conflictos, dolencias... y obsérvalas. Y, sin juzgarlas, ¡anótalas, dibújalas!".

¿Para qué?

Así aprende a desidentificarse de sus sensaciones, emociones y pensamientos. Así comprende que están... ¡pero no son él!

¿Es esto educativo?

¡Muchísimo! ¿Acaso te pegarás con otro por una simple emoción que no eres tú en el fondo? El joven descubre una distancia entre lo que siente y el ser, la vivencia del ser profundo, la llamada ipseidad.

Describa la ipseidad.

Paz. El fondo del ser... ¡es pacífico! Está en la mirada al interior, en inglés, mindsight.

¿Hay paz en el interior de cada uno?

Sí. Y estas técnicas ayudan al alumno a descubrirla dentro de sí.

¿Con qué beneficios?

Mayor capacidad para concentrarse, pacificación del clima del aula, mejor rendimiento académico, bienestar emocional y autoconocimiento.

Expóngame algún otro ejercicio práctico educativo en la sensosfera.

Uno para niños pequeños: "Dibuja tu nombre propio". ¡Así empieza a autoconocerse! Otro: cantamos juntos las vocales y consonantes, y les dices: "Fijaos cada uno en qué sonidos os hacen sentir mejor... y componed vuestro mantra para hoy"...

Otro más.

El profesor les hace cerrar los ojos, visualizar un volcán y recorrer sus partes: ¡así aprenden más rápido y mejor!

¿Qué es el focusing o enfoque emocional, la última herramienta que ha citado?

Focalízate en lo que sientes en tu pecho y pregúntale qué está pidiéndote: ¡escucha, te ayudará a actuar!

¿Me fío de lo que me pida el cuerpo?

Quedarse sólo en el intelecto es cojo. La razón se siente. ¡Einstein sintió que "E=mc2" antes de llegar a formularlo así! Joven: estarás en paz si alineas lo que sientes, piensas y haces.

¿Algún consejo final para estudiantes?

¡Sonríe! Decenas de músculos se relajan así. ¡Y sonríete a ti mismo! Si has estudiado, sonríe: el examen te irá bien. Si has estudiado poco, sonríe: sabes que el examen te irá menos bien. ¡Esto es inteligencia emocional!