miércoles, 16 de enero de 2013


EDUCAR EN EL ASOMBRO

La Vanguardia 11/01/2013 - 00:00

Catherine l'Ecuyer, investigadora y divulgadora de temas relativos a la educación




Tengo 38 años. Soy abogada. Nací en Quebec (Canadá) y vivo en Barcelona, aquí me enamoré y me casé. Tenemos 4 hijos (de 3 a 7 años). Me dedico a la consultoría de empresas. Deberíamos volver a educar y dejar de inculcar.

La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo, decía Einstein. A lo que L'Ecuyer, en su ensayo Educar en el asombro (Plataforma), añade: "Matar la imaginación, el asombro y la creatividad de un niño para inculcarle cuanto antes y contra su naturaleza una actitud razonable es típico de una sociedad fría, cínica y calculadora. Hacemos a los niños a nuestra medida. El niño es un adulto pequeñito". Esta abogada empezó a investigar temas relacionados con la educación cuando nació su primer hijo, y su blog tiene más de siete mil visitas al mes.

Por qué no llueve hacia arriba?!", me preguntó mi hijo.
Qué tierno.
En realidad no buscaba una respuesta, es la manera que tienen los niños de admirarse ante una realidad que es pero que podría no haber sido. El asombro es el motor de la motivación del niño. Chesterton decía...

Un sabio.
...
"En cada niño todas las cosas del mundo son hechas de nuevo y el universo se pone de nuevo a prueba". Un niño ve por primera vez el cielo, y estrena el cielo. Crece maravillado por lo que le rodea. Si te fijas, de camino al cole las madres tiran de los niños, sólo las abuelas caminan junto a ellos.

Una observación de la que aprender.
Los niños se paran maravillados porque han visto algo que brilla en el suelo..., y las madres dicen: "¡Deja esa porquería!".
¿Qué hacemos?, ¿llegar tarde al cole?
Lo que sea menos chafar su asombro. El asombro es el deseo de conocimiento, es no dar el mundo por supuesto, por eso debemos educar en el asombro.
¿Y cómo se hace?
El asombro requiere libertad interior. Según Tomás de Aquino, hay dos fases en el conocimiento: la primera es el descubrimiento y la invención, y la segunda, la disciplina y el aprendizaje
. Hemos invertido el orden: en las escuelas se aprende de fuera hacia dentro, no de dentro hacia fuera.
El afuera es invasivo.
Sufrimos el síndrome de la sobreestimulación debido a unos cuantos experimentos con ratas: pusieron unas ratas en una jaula oscura y otras en un laberinto con ruedas y rampas. Las segundas resolvían mejor los problemas. Así llegaron a la conclusión de que a más estímulos, más inteligencia.

Entre la carencia de estímulos y el exceso debe haber el punto medio.
Hoy los estudios relacionan la sobreestimulación con problemas de aprendizaje.
Estamos en la era de las pantallas.
Estamos creando niños saturados. Inocentes series infantiles tienen una media de 7,5 cambios abruptos de imagen por minuto. Cuando esos niños se enfrentan al ritmo de la vida real, todo les impacienta y aburre. Existen estudios que relacionan horas de televisión en la infancia con problemas de atención y trastorno del aprendizaje.
Hay que recuperar el silencio.
Las pantallas estridentes turban el único aprendizaje sostenible del niño: descubrir el mundo por sí mismo y a su ritmo. Einstein decía que la formula del éxito era el trabajo, más el juego, más el silencio. Nunca habíamos tenido tanta información y nunca habíamos aprendido tan poco.

Es una preocupación mundial.
El premio Nobel Herbert Simon decía que la información consume atención de quien la recibe. En consecuencia, una gran cantidad de información crea un empobrecimiento de la atención.

La multitarea es hoy habitual en niños.
Y ya sabemos que dividir la atención la merma. El niño sobreestimulado se convierte en un adolescente que lo ha visto y lo ha tenido todo, tiene el deseo bloqueado.

El sistema educativo tampoco ayuda.
Todos nacemos originales y morimos copias, decía Carl Jung. En lugar de sacar lo mejor de cada uno, el sistema educativo inculca. Y se amolda al supuesto "nuevo ritmo infantil" a base de pantallas. Sin embargo, los altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Valley mandan a sus hijos a un colegio de élite que hace bandera de no utilizar tecnología en las aulas.
¿Un nuevo esnobismo californiano?
Su argumento es que el ordenador impide el pensamiento crítico, y que ya tendrán tiempo de aprender y de gestionar esa herramienta. Hay que evitar que vean la vida como una pantalla en la que suceden cosas, procurar que descubran el sentido a través de la vida real, y respetar su ritmo.
Es lento.
Sí, desde nuestro punto de vista son como caracoles, y sin embargo
ellos tienen la clave de la felicidad: vivir con intensidad y asombro cada momento presente. Eso es natural para los niños, no se lo robemos.
Será mi propósito para el 2013.
Si dejamos que vean y vivan cosas que no les corresponden, las etapas se aceleran.
La edad de la infancia es la edad del juego, de la imaginación; si no la pasan de pequeños, serán adultos inmaduros.
El consumo, sus mensajes los atrapan.
El consumismo es la forma más letal y directa de matar el asombro de un niño. Cuando saturamos sus sentidos con todo lo que quiere no le dejamos desear las cosas, y así el niño empieza a dar el mundo por supuesto.
... A pensar que todo le es debido.
Sí, que las cosas, o peor, que las personas tienen que comportarse como él quiere, y sus caprichos se convierten en órdenes, y aparecen las pataletas y los enfados a consecuencia de la frustración que le provoca que la realidad no se amolde a lo que desea.
Eso da mucha pena.
Educar en el asombro es educar al niño en el agradecimiento por la vida, por la belleza y el misterio que le rodea.


jueves, 6 de diciembre de 2012

LA SAL DE LA VIDA ES LA RELACIÓN CON EL OTRO, AHORA



En este primer trimestre hemos estado reflexionando con los alumnos de 3ème sobre los recuerdos de infancia que constituyen gran parte de nuestra identidad y también sobre aquellas personas que son y han sido para nosotros un referente ético,  moral o de conducta. Todo ello a raíz de la novela picaresca y las experiencias de Lázaro de Tormes.

En 5ème , tras leer y comentar El Relato de un Náufrago de G. G. Márquez ,  nos hemos cuestionado sobre qué es lo más importante en nuestra vida, reflexionando sobre el texto de Fernando Savater "La Buena Vida ", viendo y comentado las declaraciones de los mineros chilenos que fueron rescatados tras 70 días de lucha por sobrevivir y analizando algunas escenas de "Náufrago" de R. Zemeckis.

Hoy me ha sorprendido encontrar tantas y tan  sabias reflexiones contenidas en este entrevista a Philippe Pozzo . Un hombre al que algunos tal vez llamen "discapacitado"...

"La sal de la vida es la relación con el otro, ahora"



Philippe Pozzo
protagonista real de'Intocable', película n.º 1 en España, Francia, Alemania, Italia
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet06/12/2012 – La Contra. La Vanguardia
Tengo 61 años. Nací de dos distinguidas familias francesas. Tras 23 años de matrimonio y dos hijos, enviudé. Volví a casarme y tengo dos hijos más. Hice muchos estudios: máster en Historia, Economía, Ciencias Políticas y Finanzas.

¿Qué momentos definen su historia?
Conocer a Beatriz: luminosa, inteligente y pragmática. Estábamos en la universidad, teníamos 20 años.

¿Y qué pasó?
Me vuelvo muy ambicioso porque tengo la mirada de Beatriz que me anima. Nos casamos con 22 años, Beatriz pierde cinco niños en diez años. Al final sabemos que se debe a un extraño cáncer y adoptamos.

Otra decisión importante.
Incluso para un aristócrata cuya familia viene del siglo XI lo esencial no es la sangre, es el amor que da. La salud de Beatriz empeoró y acepté un trabajo en el campo como director de Champagne Pommery. El grupo fue comprado y tuve que despedir a la mitad de los empleados, algo que iba en contra de los principios heredados de mi abuelo.

Apodado el marqués rojo.
Dirigió Moët & Chandon con ideas revolucionaria: los propietarios debían compartir beneficios y decisiones con el personal. Mis privilegios exigen responsabilidad hacia las personas que dependen de mí. Fueron años muy duros, hacía deporte para evadirme.

Y se quedó tetrapléjico hace ya 20 años.
Sí, haciendo parapente. Sólo puedo mover la cabeza, el cuerpo no me funciona y tengo dolores fantasmas permanentes.

¿Y Beatriz?
Durante dos años se ocupó de mí y todos sus marcadores tumorales se estabilizaron para asombro de los médicos. Volvimos a París y contratamos a Abdel Sellou. Una noche Beatriz se acostó y ya no se levantó.

¿Seleccionó a un inmigrante argelino?
Como empresario he contratado a cientos de personas y jamás he mirado un currículum. Miro a la persona y olvido las etiquetas. Sellou era rápido, fuerte e inteligente.

Pero salía de la cárcel, ¿lo sabía?
Se veía, pero era franco, directo. No quería el trabajo, quería la firma conforme se había presentado. Hizo lo posible para no ser contratado. Le propuse hacer una prueba.

¿Y él le robó algunas cosillas?
Sí, cometió algunos errores, pero le corregí. Tras la muerte de Beatriz se implicó, me ayudó con mis hijos adolescentes y me devolvió las ganas de vivir. Tenía 23 años y se quedó diez años conmigo.

¿Un joven con recursos emocionales?
De una gran generosidad. En realidad buscaba una manera de expresar lo que llevaba dentro, y por primera vez se sintió útil y responsable. Cuando me veía decaer me llevaba de viaje, recorrimos mundo juntos.

¿Qué le llevó a Marruecos?
Era el país de adopción de Abdel y el clima me sentaba bien, decidimos pasar un otoño en Marrakech y allí encontramos a nuestras respectivas esposas. Nos vemos cada semana, sus hijos me llaman tío y los míos a él.

¿Qué le daba Abdel que no le dieran otros cuidadores?
Me daba movimiento, y tenía una gran alegría de vivir y un sentido del humor increíble. Cuando yo estaba depresivo y con grandes dolores podía pasarse semanas sentado en el borde de la cama esperando, disponible y con miles de propuestas.

¿Le enseñó a hacer locuras?
Sí, aparcó mi coche adaptado y desempolvó los deportivos: conducía a 200 por hora sin carnet, y cuando nos paraba la policía siempre me usaba de excusa. Una noche en que yo estaba sufriendo mucho me sacó de la cama y me llevó a las afueras de París.

...
A una avenida que lleva mi apellido. Paró, se subió al capó y despegó la placa de la calle: "Tome -me dijo-, un recuerdo". "Abdel, esto está prohibido", le reñí. "No pasa nada, si viene la poli yo me voy corriendo y usted se queda aquí". Todo el tiempo era así.

Abdel no tenía compasión.
... Y eso es lo que me gustó de él, eso quiere decir que no tiene miedo a nada, sobre todo no teme a la fragilidad, que es la enfermedad de nuestras sociedades.

¿Qué ha aprendido de la vida?
He tenido dos vidas por el precio de una. En la primera era ambicioso, yo era el centro del mundo; y era intocable por lo rápido, eficaz y versátil: un callejón sin salida.

¿Por qué?
Porque haces ruido y te mueves, pero no sabes quién eres. Cuando te pasas dos años mirando al techo, lo primero que te impresiona es el silencio.
Yo había olvidado el silencio; y en él, si escuchas, te encuentras a ti mismo: oyes la voz del niño que fuiste; encuentras tu conciencia y tu moral, tu ética.

El dolor es poco edificante.
Cierto, pero en cuanto tienes un momento de alivio te concentras en lo esencial. Durante toda mi vida de valido he resbalado por el presente, siempre viviendo con 24 horas de adelanto; ahora vivo el presente.

¿Cuál es su mensaje para los jóvenes?
No olvides que un día no habrá mañana, y lo que constituye la sal de la vida es la relación con el otro, ahora.

...
Aunque lo seáis menos que yo, también sois dependientes de los demás.
Sed amables, porque es la base de la buena vida, y sin hacer teatro, siendo vosotros mismos

sábado, 3 de noviembre de 2012

HABLAR Y ESCRIBIR


UNA SIMPLE PETICIÓN


Mi petición es simple, casi de perogrullo, y se formula de manera muy escueta:

por favor, enseñen a nuestros chicos a hablar y a escribir.

Maria Dueñas. La Vanguardia. Magazine 4-11-2012




Veinte años lidiando en las aulas me respaldan para poder justificar con criterio lo que pido. He sido profesora universitaria y, en paralelo, he realizado enseñanza de adultos y formación de profesores. He trabajado en el sistema español y en el norteamericano, he participado en proyectos educativos europeos y en programas de investigación e innovación docente. Soy además hija de maestra, mujer de catedrático y madre de estudiantes en dos niveles educativos distintos. Y cuando suplico que se esfuercen en potenciar las habilidades de expresión oral y escrita entre los alumnos, créanme que sé de lo que estoy hablando.





La capacidad de expresión es fundamental para ordenar el pensamiento, representar e interpretar la realidad, transmitir conocimientos, expresar vivencias, opiniones y emociones, estimular la reflexión crítica y justificar acciones, planteamientos y decisiones. Se trata de habilidades fundamentales para el desarrollo intelectual, contribuyen a desarrollar satisfactoriamente un buen número de funciones sociales, abren puertas al éxito profesional y ayudan a mantener, en definitiva, bien amueblada la cabeza.

Al igual que se hace en otros países que nos sacan tres pueblos en materia educativa, deberían ser desarrolladas de manera transversal por todos los estudiantes a lo largo de los cursos y las asignaturas, independientemente de sus intereses o sus trayectorias curriculares y sin ser consideradas erróneamente como patrimonio de los alumnos de letras o de los aspirantes a convertirse en comunicadores profesionales en alguna televisión.
 Padres, profesores, evaluadores externos… Todos somos conscientes de las graves carencias en materia de manejo lingüístico que muestran nuestros jóvenes, y no sólo en lo que respecta a faltas de ortografía o dificultades para realizar complejos análisis morfosintácticos: me refiero a la incapacidad de muchos de ellos para acometer tareas tan simples como ordenar armónicamente una secuencia de cuatro o cinco ideas o establecer relaciones lógicas de causa y efecto, de secuencia temporal, de contraste o de argumentación lógica. Para componer, en definitiva, un simple texto utilizando frases bien estructuradas y convenientemente engarzadas, mostrando una estructura coherente distribuida en párrafos cohesionados y haciendo uso de unas herramientas retóricas elementales.
Es fácil echar   la culpa de este panorama tan desolador a la perversa influencia de las nuevas tecnologías, a la mediocridad intelectual del ocio audiovisual, a la influencia del mal uso del lenguaje por parte de políticos y medios de comunicación, al apresuramiento y las limitaciones que estipulan las redes sociales o a la malévola Logse.

Pero ¿qué tal si dejamos de buscar culpables y proponemos soluciones? Quizá este sea el momento. Aunque, si empezamos por erradicar las lenguas clásicas del currículo, mal futuro llevamos, señor ministro…



jueves, 27 de septiembre de 2012

ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR LA CREATIVIDAD


5 preguntas a Ken Robinson






 
Nombrado caballero por la reina Isabel II en 2003, Sir Ken Robinson es especialista en creatividad, inovación y recursos humanos. Trabajó con empresas del ranking Fortune 500 y asesoró al gobierno inglés y al de Singapur sobre estrategias para el desarrollo de la creatividad. Es autor de los libros Out of Our Minds: Learning to Be Creative y The Element: How Finding Your Passion Changes Everything (lanzado en diciembre de 2009, se tradujo a 16 idiomas y figuró entre los más vendidos en las listas de The New York Times). Fue profesor en la Universidad de Warwick y actualmente es asesor senior del J. Paul Gety Trust en Los Angeles.

¿Cómo define el concepto “creatividad”?
Hay tres términos clave.
El primero es imaginación, la fuente de la creatividad.
La imaginación es la capacidad más extraordinaria de los seres humanos, la que nos permite traer a la mente todo aquello que no está disponible para ser captado por nuestros sentidos.
Con la imaginación podemos revivir el pasado, ponernos en el lugar de otra persona y sentir empatía con ella. O anticipar el futuro; no preverlo, pero sí anticipar distintas posibilidades.
Todo lo distintivamente humano proviene del poder de la imaginación. La creatividad consiste en poner la imaginación a trabajar. Hay una segunda manera más formal de definir la creatividad: el proceso de generar ideas originales que tienen valor. Se puede ser creativo en matemáticas, música, artes, en la gestión de una empresa, en la conducción de una familia. Todo es una posible fuente de pensamiento creativo.
Innovación es el tercer término clave. Es llevar las buenas ideas a la práctica. Muchas empresas están interesadas en la innovación, pero no pueden innovar de la noche a la mañana. Antes deben tener un proceso de creatividad y, para eso, deben incentivar y promover la imaginación.
Y en este punto fallan muchas organizaciones e individuos: dejan de nutrir la imaginación.
Muchas veces me preguntan cómo se la incentiva, y respondo que una manera es a través de nuevas experiencias.
Si usted nunca fue a una galería de arte, visite alguna; si nunca vio ballet, asista a una función; si no suele ir a eventos deportivos, vaya a alguno. Si siempre sigue el mismo recorrido de su casa al trabajo, pruebe uno distinto. Estimule su imaginación con un nuevo flujo de ideas. Algunas empresas tienen políticas específicas para fomentar la imaginación de los empleados, como el estudio de animaciones
Pixar, que creó un programa de capacitación llamado “Universidad Pixar”. Consiste en seminarios y conferencias sobre todo tipo de materias dictados en las oficinas de la compañía.
Los empleados pueden pasar hasta cuatro horas por semana en cualquier curso, como antropología o egiptología; no es necesario que el tema esté directamente relacionado con el trabajo que hacen cotidianamente.
Uno de los efectos de esta política es que se genera un flujo constante de nuevas ideas. Como la gente puede ir a cualquier curso, los empleados de distintos sectores suelen encontrarse en seminarios y conferencias, lo cual contribuye a crear una cultura cohesiva, un sentimiento en común.
¿Cómo se pasa de la imaginación a la creatividad y a la innovación?
La creatividad es un proceso aplicado. Se puede ser creativo en cualquier área(…)
Las empresas en las que los sectores funcionan de manera aislada, y las personas que sólo hablan de su especialidad, tienen menos probabilidades de encender la chispa de la creatividad que las compañías en las que se fomenta el intercambio de ideas entre gente en distintos sectores y con diferentes especialidades. En definitiva, para incentivar una cultura de la innovación hay que reconocer que el pensamiento creativo no surge del esfuerzo individual sino de la colaboración, del trabajo en equipo, de combinar las ideas de las personas.
Los equipos interdisciplinarios son importantes como fuente de nuevas ideas. Sin embargo, algunas empresas fomentan la creatividad dándoles tiempo libre a los empleados para que investiguen lo que quieran.
Es una política inteligente y que da buenos frutos. La disciplina es necesaria, pero también lo son el descanso y las etapas de maduración.
De hecho, es fundamental para que las ideas evolucionen y se desarrollen. Basta un simple ejemplo: cuando no podemos recordar un nombre por más que nos esforcemos, lo mejor que podemos hacer es no pensar en eso y, media hora más tarde, lo recordaremos espontáneamente.
El pensamiento intencionado tiene lugar en la parte frontal del cerebro; pero también hay conexiones inconscientes, y buena parte de las ideas creativas se forman ahí.
¿Cuál es el papel de la emoción en el desarrollo de la imaginación?
La emoción ha tenido mala prensa desde el siglo XVIII, durante la Ilustración, cuando los filósofos deliberadamente intentaron restarle importancia a su impacto. A partir de Descartes, los grandes escritores de ese siglo sostienen que, para adquirir conocimiento, debemos aplicar un riguroso proceso de razonamiento lógico respaldado por evidencias empíricas.
El filósofo Hume decía que había que erradicar los sentimientos del proceso lógico porque distorsionaban la verdad. Hemos vivido con esta idea desde entonces.
Crecimos pensando que hay sentimientos por un lado y, por el otro, racionalidad.
Y que podemos confiar en el intelecto, pero no en los sentimientos. De allí que la psiquiatría se ha dedicado a enderezar los efectos negativos de las emociones. Pero las emociones también tienen efectos positivos, y cada vez más se habla de los beneficios de la felicidad.
Usted afirma que la mayoría de la gente piensa que no es creativa ni inteligente. ¿A qué lo atribuye?
La gente tiene una visión muy limitada de la creatividad y de la inteligencia. Considera que la inteligencia es cierto tipo de pensamiento racional que medimos a través de pruebas de coeficiente intelectual. Por el contrario, yo sostengo que la inteligencia es muy diversa y que hay distintas maneras de pensar.
Algunos piensan de forma visual, otros a través de los sonidos o del movimiento, y otros de modo matemático.
Los pintores tienen ideas visuales; no se trata de que intenten compensar una posible falta de habilidad verbal, ni de convertir las oraciones en imágenes. Los músicos no escriben textos y luego los transforman en notas; piensan musicalmente. El cerebro humano es interactivo.
Se habla mucho de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, pero la verdadera acción ocurre en las conexiones entre ambos.
El cerebro no es un sistema mecánico; es un sistema orgánico.
Cada persona tiene una manera de pensar única. Los grandes equipos creativos reúnen individuos con distintas experiencias y habilidades, y convierten esas diferencias en una fortaleza.

Entrevista de Eduardo Braun

martes, 18 de septiembre de 2012

EDUCACIÓN EMOCIONAL


Educar es ayudar a autoconocerse , a  entender tu interior, a gestionar tus emociones, a formarte una cosmovisión y un proyecto de vida propio.

Luis López González, especialista en educación emocional

Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amigu
LA VANGUARDIA 15/09/2012

Treva

Luis López es coordinador del grupo de investigación Treva (Técnicas de Relajación Vivencial en el Aula), del Institut de Ciències de la Educació de la Universitat de Barcelona, y autor de los manuales Introducción al focusing (PPU) y Relajación en el aula (Wolters Kluwer), resumen de su filosofía pedagógica y técnicas educativas, aplicada en varios centros de la Escola Pia, cuyos profesores están aprendiéndolas. López empezó por la educación física, siguió por la musicoterapia y ha dado en la educación emocional. Si fuese ministro de Educación, invertiría en educar a la persona, no en saltar exámenes. López impulsa además el proyecto solidario Malaria 40 (www.malaria40.org).

Cuál es la gran carencia de nuestra escuela?

Que quiere ser efectiva..., ¡y debería ser afectiva!

¿Afectiva?

La neurociencia más avanzada establece que, más que animales racionales, ¡somos animales emocionales!

"Siento, luego existo", dice Damásio.

Sí. Corregido el "Pienso, luego existo" de Descartes, sabiendo ya que pensamos con el cuerpo y la emoción, ¿por qué la escuela sigue eludiendo esta evidencia científica?

¿Hasta qué punto la elude?

¿Está ayudando al alumno a autoconocerse, a entender su interior, a gestionar sus emociones, a formarse una cosmovisión y un proyecto de vida propio? No, no, no y no.

Enseña a leer, dividir y la capital de Francia: ¿acaso eso no está bien?

La mente sabe, pero el cuerpo conoce: ¡enseñemos al alumno a leer los mensajes de su ser íntimo, a interpretar sus emociones, a escuchar su cuerpo!

¿Puede enseñarse eso?

¡Sí! Se aprende y se adiestra: ¡eso es educar! ¿O el objetivo de la educación es capacitar para ser muy eficaz en lo económico? Mire, el objetivo de la educación debería ser uno y principal: la felicidad del ser humano.

¿Y qué entiende por felicidad?

La autorrealización, ¡no la contabilidad!

¿Algún ejemplo?

Una alumna mía gozaba con la fotografía y soñaba con dedicarse a eso. Yo la animaba, pero su padre la convenció para que estudiara Derecho y ganara dinero. Qué lástima...

¿Acaso renuncia usted a ganar dinero?

Ya he aprendido que acumular dinero me gratifica menos que hacer lo que me llena y que compartir, cooperar, ayudar...

¿Manda lo económico en la escuela?

Aún rinde culto a Santa Competencia y Santa Excelencia: aún educamos para el codazo y la exclusión.
¡Eduquemos para la bondad, la belleza y la verdad! Para la humanidad.

Suena muy bien, sí.

En vez de personas competitivas y excelentes, saldrían personas excelsas: amantes de lo verdadero, bello y bueno.

¿Cómo se educa así?

Educamos a los jóvenes para ser brillantes en la logosfera, la tecnosfera, la iconosfera... ¡Y los hacemos analfabetos en la sensosfera!

¿Qué es la sensosfera?

El universo de las sensaciones, los sentimientos, las emociones, la empatía... Los pilotos contra las Torres Gemelas eran brillantes en todo... y analfabetos en sensosfera.

¿Y cómo alfabetizar en sensosfera?

Por ejemplo, con nueve herramientas que he aislado tras cotejar técnicas de todas las tradiciones culturales y espirituales.

Enúncielas, por favor.

Atención. Respiración. Visualización. Habla. Conciencia postural. Sentidos. Energía corporal. Capacidad de soltar. Y enfoque emocional (focusing).

Ilústrelas con algún ejemplo práctico.

Primero educo al alumno en la llamada pausa revolucionaria.

¿En qué consiste?

En guardar silencio y cerrar los ojos... un rato. Luego pregunto: "¿Cómo te sientes hoy, ahora? Presta atención a tu cuerpo, haz un barrido y detecta las sensaciones menos agradables, conflictos, dolencias... y obsérvalas. Y, sin juzgarlas, ¡anótalas, dibújalas!".

¿Para qué?

Así aprende a desidentificarse de sus sensaciones, emociones y pensamientos. Así comprende que están... ¡pero no son él!

¿Es esto educativo?

¡Muchísimo! ¿Acaso te pegarás con otro por una simple emoción que no eres tú en el fondo? El joven descubre una distancia entre lo que siente y el ser, la vivencia del ser profundo, la llamada ipseidad.

Describa la ipseidad.

Paz. El fondo del ser... ¡es pacífico! Está en la mirada al interior, en inglés, mindsight.

¿Hay paz en el interior de cada uno?

Sí. Y estas técnicas ayudan al alumno a descubrirla dentro de sí.

¿Con qué beneficios?

Mayor capacidad para concentrarse, pacificación del clima del aula, mejor rendimiento académico, bienestar emocional y autoconocimiento.

Expóngame algún otro ejercicio práctico educativo en la sensosfera.

Uno para niños pequeños: "Dibuja tu nombre propio". ¡Así empieza a autoconocerse! Otro: cantamos juntos las vocales y consonantes, y les dices: "Fijaos cada uno en qué sonidos os hacen sentir mejor... y componed vuestro mantra para hoy"...

Otro más.

El profesor les hace cerrar los ojos, visualizar un volcán y recorrer sus partes: ¡así aprenden más rápido y mejor!

¿Qué es el focusing o enfoque emocional, la última herramienta que ha citado?

Focalízate en lo que sientes en tu pecho y pregúntale qué está pidiéndote: ¡escucha, te ayudará a actuar!

¿Me fío de lo que me pida el cuerpo?

Quedarse sólo en el intelecto es cojo. La razón se siente. ¡Einstein sintió que "E=mc2" antes de llegar a formularlo así! Joven: estarás en paz si alineas lo que sientes, piensas y haces.

¿Algún consejo final para estudiantes?

¡Sonríe! Decenas de músculos se relajan así. ¡Y sonríete a ti mismo! Si has estudiado, sonríe: el examen te irá bien. Si has estudiado poco, sonríe: sabes que el examen te irá menos bien. ¡Esto es inteligencia emocional!




sábado, 4 de febrero de 2012

ESCUELA Y CREATIVIDAD



La creatividad es una destreza adquirible, que puede aprenderse y enseñarse, si bien requiere más tiempo y dedicación para esperar a que los alumnos den con las soluciones correctas, así como apostar por la flexibilidad, la originalidad, la imaginación, el dejar experimentar, la receptividad a nuevas ideas, el fomentar la confianza... Afortunadamente hay profesores y centros escolares que ya trabajan con estos planteamientos.

Petra  María Pérez- La Vanguardia 4-02-2012




La profesora de la Universitat de València Petra María Pérez ha sido premiada por la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes por su estrecha colaboración investigadora con esta asociación y el constante reconocimiento del valor del juego y la importancia que tiene como herramienta educativa. También se le ha reconocido a la directora del Instituto de Creatividad e Innovación Educativa de la Universitat de València su contribución a la difusión a través de los medios de comunicación, en concreto, la entrevista realizada el 30 de diciembre al diario El País “Los niños que no juegan tienen carencias sociales básicas”. En ella reivindica la importancia del juego en todas las etapas del crecimiento del niño y las carencias sociales básicas que pueden tener los niños por la falta de juego. 



COMUNICACIÓN Y CONFIANZA



La comunicación es la mejor arma para prevenir conflictos, tanto dentro como fuera de la familia o del instituto. Y el requisito imprescindible de la comunicación es la confianza. Mediante el diálogo se razona, se establecen pactos y criterios, se transmite optimismo y, sobre todo, información. Como reza el aforismo: "Información es conocimiento, conocimiento es sabiduría, sabiduría es poder". Y sólo un/a adolescente informado de los riesgos que corre es poderoso y puede protegerse contra ellos.

Lucía Etxebarria- La Vanguardia 4-02-2012

martes, 24 de enero de 2012

ARTE Y CIENCIA


Ellis Rubinstein graduado en Literatura Inglesa y editor de la Revista Science nos explica su experiencia sobre  cómo ciencia y literatura pueden y  deben "darse la mano".

Os he seleccionado algunos fragmentos significativos de la entrevista que podéis leer íntegra en el siguiente enlace:
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120124/54245281354/ellis-rubinstein-librese-de-pretender-que-le-crean-siempre-el-mejor.html


Conciencia y ciencia

Se graduó en Literatura Inglesa, pero durante tres décadas ha sido editor de la revista Science, que convirtió en un referente científico en todo el mundo. "Lo conseguí formando muy bien a nuestros periodistas, internacionalizándola y desembarcando sin timideces en internet". Por sus artículos publicados en revistas como Newsweek ha sido tres veces galardonado con el premio National Magazine, el Pulitzer de las revistas, explicando, por ejemplo, cómo la ciencia y la tecnología pueden llevarnos a la paz mundial. En su paso por Barcelona –invitado por la Societat Catalana de Biologia y el BIOclusterUAB–, ha insistido en la importancia de las academias de ciencias, en sus alianzas multidisciplinarias.

Cuál ha sido el mayor descubrimiento de su vida?
La satisfacción que produce hacer algo bueno.

¿Por ejemplo?
He presenciado como mi mujer ha salvado millones de vidas en África con el programa Millennium de la ONU para erradicar la pobreza.

Pero usted se ha dedicado a la ciencia.
Sí, y tengo la convicción de que la ciencia tiene que ofrecer solución a los grandes problemas del mundo. Lo que yo promuevo desde la Academia de Ciencias de Nueva York es que científicos, médicos, pedagogos, políticos, empresa y sociedad trabajen juntos.

¿Por qué?
Los grandes retos como el clima, la salud global, sacar a la gente de la pobreza, la carencia de recursos como el agua... no se pueden solucionar desde una única disciplina, hacen falta nuevas alianzas.

(...)
¿Qué se le ocurre?
En la infancia creamos nuestros modelos del mundo para hacer frente a las experiencias que aparecerán en la vida, de manera que si de niño te has enfrentado a problemas que debas resolver, en el futuro serás capaz de enfrentarte a niveles superiores de complicación. Pero nuestros niños y jóvenes lo tienen todo tan fácil que no necesitan estrujarse el cerebro para nada.

¿A qué otras conclusiones ha llegado?
Es fundamental saber en lo que eres bueno y en lo que no, para intentar mejorarlo. Muy poca gente es capaz de aceptarse como es. Yo tardé mucho en conseguirlo.


martes, 27 de septiembre de 2011

APRENDER COSAS TE HACE INTELIGENTE

   


Fernando Alberca, profesor de secundaria
No aprendes cosas porque eres inteligente: aprender cosas te hace inteligente.

27/09/2011 LA VANGUARDIA
Tengo 44 años. Nací y vivo en Córdoba. Soy profesor de secundaria, experto en educación. Estoy casado con María y tenemos ocho hijos únicos (17, 16, 15, 13, 11, 9, 6 y 4 años). Soy un indignado. Soy un católico harto de la pobreza y la mentira. Si educas a niños, sonríe y exige.
¡Ocho hijos! Algo sabrá de crianza y educación este hombre: "A partir del cuarto hijo todo es fácil, pues entre ellos lo hacen todo: ponen la mesa, se hacen la cama, los mayores bañan a los pequeños...", me explica. Llega acompañado de su hija mayor (en la foto), "cuya inteligencia es normal, pero lee en 15 segundos una página de un libro". Alberca supo motivarla: "Los niños quieren leer desde los dos años... pero los frenan hasta los seis años. ¡Qué pena! Yo los incito, se sienten gratificados... y hoy leen mucho". Seguro que la chica ya ha leídoTodos los niños pueden ser Einstein(Toromitico), libro en que Alberca aboga por el afecto en vez de la amenaza y la sanción para acabar con el fracaso escolar.

Todos los niños pueden ser Einstein?
Tus hijos pueden alcanzar cualquier logro intelectual.
Pero Einstein... ¡eso es picar muy alto!
Einstein fue carne de fracaso escolar hasta los 15 años. "Mortalmente lerdo", diagnosticó de él una profesora. "No está preparado para aprender, no llegará a nada", dijo otro.
¿Tan desastroso era?
Su propia madre decía que era retrasado mental. Hasta los nueve años no habló bien.
¿Qué le pasó para pasar a ser genial?
Lo que puede pasarle a cualquiera: motivación y método. Motivación: pese a haber suspendido, un profesor le invitó a asistir gratis a sus clases. Por primera vez, sintió que le valoraban, que creían en él. ¡Sintió cariño!
¿Asistió Einstein a esa clase?
Tuvo que irse a otra escuela. Pero allí un profesor de historia hizo lo que nadie antes: pedirle opinión sobre las cosas.
¿Esto motivó a Einstein?
Sí. Si sientes que confían en ti, ¡te creces, para ser merecedor!
¿Y qué es eso del método?
Usó el hemisferio derecho para resolver problemas del izquierdo. Visualizaba una solución, y su esposa le ayudaba a formularla matemáticamente. Pero era el hemisferio derecho, el intuitivo y creativo, el que resolvía, no el izquierdo, el matemático.
Yo lo pasé fatal con las matemáticas.
Tus profesores no valoraron el uso de tu hemisferio derecho: podrías haber acabado encontrando la solución, pero no te dieron tiempo. Todos los escolares pueden ser motivados y todos pueden triunfar.
Cada uno nace con su inteligencia...
El coeficiente de inteligencia es innato, permanece inalterable... y no sirve para nada. ¡Lo determinante es la motivación!
¿Cómo motiva usted a sus alumnos?
Les digo que todos pueden sacar un 10 conmigo. A partir de ahí, ¡un 5 les parece poco!
¿Tan fácil?
La escuela pone el foco en la sanción, fomenta el miedo al error. Debería ponerlo en el acierto. Y en la creatividad. Pregunté a mis alumnos: "De ocho caracoles de una cesta, salen tres, ¿cuántos quedan?".
Cinco, le dirían.
"Ocho–respondió uno–, porque han salido del caparazón, ¡pero no de la cesta!". ¡Es una respuesta que no debería ser penalizada!
Entre tanto, 30% de fracaso escolar.
Nuestra escuela parece reñida con la inteligencia. ¡Es imposible que haya un 30% de tontos! Desconfiamos de los alumnos, los educamos para evitar el fracaso y no para tener éxito. ¡Aprendamos a jugar al éxito!
¿A usted le funciona?
Desde 1993 sólo he tenido que suspender a dos alumnos. Me han reñido por aprobar tanto. ¿Por qué? ¿No está bien lograr estimular a los alumnos para que triunfen?
Pues aconseje a sus colegas profesores.
Sabed ser el jefe de la camada. Alguien a quien los alumnos quieran seguir. Que noten que tú les ayudarás a mejorar.
¿Algo más?
Sí: no olvidéis la grandeza de este oficio. Centraos en los por qué y para qué más que en los cómo. Y usad lo que hoy se sabe acerca del aprendizaje.
¿Qué se sabe?
Que somos animales emocionales, y que una simple mirada aprobatoria de un profesor... estimulará al alumno. ¡Sólo educa quien quiere a alguien! Si queréis a vuestros alumnos, educaréis. Si no, no.
Nada estimula más a un alumno que el afecto, me quiere decir.
Es así. Sonríe... y exige. Si tu hijo detecta que confías en él, querrá superarse. A los niños les atrae el reto, la heroicidad.
Los padres, ¿debemos ayudarles o no a hacer los deberes?
Si tu niño puede abrocharse el abrigo, no se lo abroches tú. Oriéntale en los deberes, pero dile que sabes que él los resolverá. Si se los resuelves tú, le enseñas a ser incapaz.
Si pudiera imponer una sola reforma escolar, ¿cuál sería?
Dedicaría toda la primaria a una sola y única cosa: ¡aprender bien a leer y escribir!
¿Y nada más?
¡Nada hay más decisivo! Si están bien avezados en la lectura, podrán estudiar lo que quieran: se abren la puerta a todos los conocimientos. Y cuantas más cosas aprendan leyendo, ¡más inteligentes serán!
¿No es al revés?
"El aprendizaje es experiencia, el resto es información", dijo Einstein. No aprendes cosas porque eres inteligente: aprender cosas te hace inteligente.
¿Y feliz?
Si de verdad eres inteligente, serás feliz.
¿Ah , sí?
La inteligencia consiste en resolver problemas, y el problema más difícil es ser feliz.
¿Puedo enseñarles a mis hijos cómo vivir felices?
Enséñales a superar obstáculos. A ver lo extraordinario en lo ordinario. A que todo acto tiene consecuencias. Y a amar de verdad.
¿Cómo se ama de verdad?
Sin esperar nada a cambio. Nada reporta tanta felicidad como hacer feliz al otro sin que siquiera se entere.
¿Haciendo eso nuestros hijos sean inteligentes y felices?
Dependerán menos de los azares y serán capaces de lo que se propongan. Y lo inteligente podría ser proponerse no estudiar una carrera.